Te fuiste de mi lado aunque sigo teniendo el ardor de las ganas en mi
garganta. Me desequilibrían las ilusiones, me sonrrojan los
pensamientos, me rechinan los dientes, me rugen las tripas desde que mi
alimento ya no es tu saliva.
Pero mi destino todavía no a llegado, y tampoco a llegado el que tú mereces. Asique que te vaya bonito, que no te equivoques, que te pongas una colchoneta antes de tirarte a un sitio sin calcular bien la altura.
Pero mi destino todavía no a llegado, y tampoco a llegado el que tú mereces. Asique que te vaya bonito, que no te equivoques, que te pongas una colchoneta antes de tirarte a un sitio sin calcular bien la altura.

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